Breve fisiología y fisiopatología de la vejiga
Puntos destacados
Hallazgos clave
• El control vesical no proviene de la vejiga misma, sino de los ligamentos y músculos exteriores, siendo los ligamentos los más vulnerables a daño secundario a cambios en el colágeno durante el nacimiento y después de la menopausia.
¿Qué se sabe y qué es nuevo?
• Se dice que la vejiga hiperactiva (VH) y los trastornos de vaciamiento tienen una fisiopatología desconocida y no tienen cura.
• El control vesical es binario, ya sea cerrado o abierto, controlado corticalmente y activado periféricamente, por los músculos pélvicos que se contraen contra los ligamentos suspensorios para cerrar la uretra (continencia), abrirla y estirar la vagina para evitar la micción prematura (urgencia).
• La fisiopatología de la incontinencia urinaria femenina proviene principalmente de afuera de la vejiga, ya sea por ligamentos laxos o débiles y, en circunstancias especiales, por daño en los nervios o músculos.
• La vejiga hiperactiva es una micción prematuramente activada.
• Los ligamentos débiles son una causa importante de IUE, urgencia (SVH) y trastornos de vaciamiento [vejiga hipoactiva (UAB)].
¿Cuál es la implicación y qué debería cambiar ahora?
• El SVH, UAB e IUE son potencialmente curables quirúrgicamente mediante la reparación de ligamentos. "Repara la estructura (ligamento) y restaurarás la función".
Introducción
Los puntos clave del artículo están resumidos en el video abstract (Video S1).
Prólogo del Profesor Axel Ingelman-Sundberg, Instituto Karolinska 1990:
“Para mí, siempre ha sido obvio que, en general, la razón detrás de la incontinencia urinaria femenina debe buscarse fuera de la vejiga, es decir, en las estructuras que brindan soporte a la uretra y el cuello vesical, específicamente ligamentos, músculos del suelo pélvico y la vagina. Si los síntomas de incontinencia urinaria surgen de una anatomía disfuncional en las estructuras mencionadas, entonces la función debería restablecerse con la restauración de esta anatomía..”
El alcance de esta revisión se limita a trabajos experimentales y publicaciones relevantes a la teoría integral de la incontinencia urinaria femenina (TI). Desde su primera publicación en 1990, la TI ha desafiado la visión general de que la fisiopatología del síndrome de vejiga hiperactiva (SVH) (urgencia, frecuencia, nicturia) es desconocida y no tiene cura. El descubrimiento clave en la teoría integral de 1990 fue que el control de la función vesical no proviene de la propia vejiga, sino de estructuras externas, mediante tres vectores de fuerza de músculos pélvicos estriados que actúan de manera opuesta (1) (Figura 1A, flechas grandes) (ver Video S2). Estos músculos se contraen en contra de ligamentos suspensorios, el ligamento pubouretral anterior (PUL) y el ligamento uterosacro posterior (USL), para cerrar la uretra y mantener la continencia, abrirla para la micción, y estirar la vagina como un trampolín para evitar impulsos excesivos de receptores de estiramiento uroteliales que pueden causar urgencia (SVH). El alcance de esta revisión se basa en publicaciones de la teoría integral incluyendo (pero no limitándose a) referencias (1-18) (https://obgyn.onlinelibrary.wiley.com/toc/16000412/1990/69/S153).
El modelo binario para la función normal de la vejiga
Con referencia a la Figura 1A, el control binario funciona como un interruptor eléctrico para controlar dos reflejos diferentes, ya sea cerrado (continencia) o abierto (micción) (2) (ver Videos S2,S3). Estos reflejos son mutuamente excluyentes, con componentes corticales y periféricos para cada función. Los husos musculares trabajan a través de un sistema reflejo de retroalimentación coordinada para mantener el equilibrio de fuerzas que generan tensión a la vagina (Figura 1B). El reflejo dominante es el cierre.
Control de urgencia
Las contracciones opuestas del músculo pubococcígeo (PCM por sus siglas en inglés), y el plato del elevador (LP) y músculo longitudinal conjunto del ano (LMA) tensan la vagina para dar soporte a los receptores de estiramiento uroteliales "N" (Figura 1A). La tensión estira el colágeno vaginal a modo de trampolin para dar soporte a la presión hidrostática ejercida por la columna de orina sobre "N" (ver Video S4). Esta acción refleja previene que "N" dispare impulsos aferentes de vaciamiento que activan el reflejo de micción, percibido como urgencia por la paciente (1).
Cierre uretral al esfuerzo
Con referencia a la Figura 1A, el PCM tracciona la porción distal vaginal contra el PUL para cerrar la uretra desde atrás; el LP tracciona la vagina proximal y a la uretra hacia el PUL para tensarlas; el LP se contrae hacia abajo contra el USL para rotar la base de la vejiga, ahora tensionada, alrededor del arco de Gilvernet para cerrar la uretra a nivel del cuello vesical (1) (ver Video S2).
Micción
Con referencia a la Figura 1A (1) el PCM se relaja; el LP/LMA abren la pared posterior de la uretra (líneas blancas discontinuas) para reducir la resistencia al flujo de orina. La apertura activa por fuerzas musculares externas disminuye exponencialmente la resistencia al flujo de orina para permitir el vaciamiento (inversamente por la cuarta potencia del radio, "Ley de Poiseuille") (ver Video S3).
Músculos pélvicos o ligamentos, ¿cuál es la principal causa de disfunción vesical?
El objetivo principal del paradigma de la teoría integral (ITP) son los ligamentos laxos o débiles causados por colágeno alterado (1). La fisiopatología puede ser congénita, relacionada con el embarazo/parto (Figura 2) o menopáusica (descomposición/pérdida de colágeno). El daño muscular cláramente debe ser un factor en la patogénesis. Sin embargo, las tasas altas de resolución de síntomas pélvicos después de la reparación de ligamentos (3) confirman la visión de la teoría integral de que el daño ligamentario es la causa principal. Una validación adicional de esta visión fue un estudio de biopsia a ciegas de 47 mujeres sometidas a una colocación de cinta medioureteral para incontinencia de esfuerzo; 44 mujeres tenían un daño muscular histológico evidente, sin embargo, el 89% fueron curadas de la IUE al día siguiente (4).
Fisiopatogenia dentro del modelo binario
Con referencia a la Figura 1A, cualquier anormalidad en el circuito de control binario puede afectar el reflejo de la micción para causar retención o SVH. Lesiones neurológicas como un accidente cerebrovascular (corteza), lesión de médula espinal o esclerosis múltiple (EM) en el circuito aferente, pueden causar retención. La EM en los circuitos nerviosos eferentes puede afectar el control periférico para causar urgencia. Lesiones locales como inflamación o tumoraciones cerca de "N" pueden aumentar los impulsos aferentes para causar SVH e incontinencia.
La urgencia como una micción normal prematuramente activada e incontrolada
Un experimento controlado urodinámicamente demostró que lo que antes se conocía como "inestabilidad del detrusor" (ahora detrusor hiperactivo) era equivalente a una micción prematuramente activada (5). El patrón de pérdida de orina fue idéntico al visto en la micción normal: (I) sensación de urgencia; (II) disminución de la presión uretral proximal; (III) aumento de la presión del detrusor; (IV) pérdida de orina.
SVH (urgencia, frecuencia, nocturia)
Con referencia a la Figura 3, la debilidad en el PUL o USL debilitará los músculos que contraen contra ellos. Los músculos PCM y LP/LMA debilitados no pueden tensar adecuadamente la vagina para dar soporte a "N" y evitar que los impulsos aferentes de vaciamiento lleguen a la corteza cerebral, lo cual se interpreta como urgencia. Más allá de un punto crítico, el reflejo de la micción toma temporalmente el control, el sistema se vuelve inestable y oscila entre "abierto" y "cerrado", que es la característica clave de SVH y detrusor hiperactivo urodinámico (6). Ver también https://doi.org/10.1002/nau.24990 (2).
Vaciamiento: retención urinaria
Con referencia a la Figura 3, los USL laxos debilitan la fuerza contráctil de los músculos LP y LMA que contraen contra ellos. Los LP/LMA debilitados no pueden abrir la uretra antes de la micción. Como consecuencia, el detrusor se contrae contra una uretra relativamente cerrada con una resistencia uretral alta, que la corteza cerebral interpreta como "obstrucción" (7,8).
La patogénesis de la nocturia
Un USL laxo no puede evitar que la porción proximal vaginal y la base vesical sean traccionadas hacia abajo por gravedad "G" (Figura 4). El estiramiento hacia abajo jala los receptores de estiramiento "N" que activan el reflejo de la micción que la corteza cerebral interpreta como "urgencia". Un tampón a veces puede mejorar la nocturia, si puede brindar soporte adecuado a los USL laxos.
Resolución quirúrgica de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI)
Después del primer informe de cura de IUE y urgencia posterior a la colocación de cinta mediouretral (1), un enfoque principal de la ITP ha sido el manejo quirúrgico del prolapso y STUI mediante la reparación de ligamentos al igual que en explicar cómo al restaurar el colágeno de un ligamento dañado podría resolver una gama tan amplia de STUI.
Cómo la cirugía cura la nocturia y la urgencia
Con referencia a la Figura 4, reforzar los USLs con una cinta previene la tracción de la base vescial por la gravedad "G" y así evita que los receptores de estiramiento "N" se activen para causar urgencia. Sin embargo, el mecanismo periférico de control musculoelástico no puede contrarrestar la inestabilidad vesical causada por daño a los circuitos inhibitorios corticales, como en la EM, o con la estimulación excesiva de "N" por un tumor o inflamación.
Estas condiciones deben ser excluidas antes de proceder a la corrección quirúrgica.
La anatomía de la continencia y la incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE)
La mecánica de la continencia y de la IUE se describe en la Figura 5. La prueba directa de la importancia de un punto de anclaje medio uretral firme es el control de la IUE con soporte hemostático en la uretra media, evidente en el Video S5.
Pruebas ultrasonográficas de debilidad del PUL como causa de IUE
La Figura 6 es una ecografía transperineal de una mujer con IUE. En reposo (Figura 6A) la uretra está cerrada. En la Figura 6B (strain) (al esfuerzo), el PUL se extiende. Las paredes vaginales anterior y posterior (a&p) se estiran hacia atrás/abajo para abrir la pared posterior de la uretra a lo largo de su longitud. En la Figura 6C (con anclaje medio uretral), un instrumento (flecha blanca) insertada detrás de la sínfisis como en el Video S2, brinda soporte mecánico al PUL debilitado y restaura temporalmente el cierre uretral longitudinal y la geometría uretrovesical normal al esfuerzo. Las paredes vaginales anterior y posterior (a&p) están tensionadas; la uretra está cerrada a nivel del cuello vesical y distalmente.
Explicación de la cura/mejora quirúrgica y no quirúrgica del SVH
“La razón detrás de la incontinencia urinaria femenina debe buscarse por fuera de la vejiga, es decir, en las estructuras que sostienen la uretra y el cuello de la vejiga, específicamente, los ligamentos, los músculos del suelo pélvico y la vagina” (1). Los ligamentos son las estructuras más vulnerables al deterioro debido a cambios en su componente estructural principal, el colágeno, secundario al trabajo de parto, el parto y la edad (1). Desde principios de la década de 1990, los cirujanos que siguen la ITP han reportado tasas altas de curación para IUE, SVH, retención urinaria y dolor pélvico crónico, mediante la reparación de los ligamentos suspensorios de la pelvis, principalmente el PUL y el USL (9-18).
Conclusiones
El control de la vejiga es binario, con componentes corticales y periféricos. Un pequeño cambio en la definición, de vejiga "hiperactiva" a "hiperactivada", es consistente con este concepto, retiene el acrónimo "SVH" y abre la puerta a la probabilidad de cura con un aumento significativo en esfuerzos de investigación al respecto
Agradecimientos
Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a los Editores Profesor Peter Petros y Vani Bardetta por su ayuda en el diseño y modificación del artículo.
Financiamiento: Ninguno.
Nota a pie de página
Procedencia y revisión por pares: Este artículo fue encargado por la Sociedad Internacional de Pelviperineología para la serie "Paradigma de la Teoría Integral" publicada en Annals of Translational Medicine. Peter Petros (Editor) y Vani Bardetta (Editor Asistente) se desempeñaron como Editores Invitados no remunerados de la serie. El artículo ha sido sometido a revisión externa por pares.
Archivo de Revisión por Pares: Disponible en https://atm.amegroups.com/article/view/10.21037/atm-23-1770/prf
Conflictos de intereses: Todos los autores han completado el formulario de divulgación uniforme del ICMJE (disponible en https://atm.amegroups.com/article/view/10.21037/atm-23-1770/coif). La serie "Paradigma de la Teoría Integral" fue encargada por la Sociedad Internacional de Pelviperineología sin ningún financiamiento o patrocinio. Los autores no tienen otros conflictos de interés que declarar.
Declaración ética: Los autores son responsables de todos los aspectos del trabajo para garantizar que las preguntas relacionadas con la precisión o integridad de cualquier parte del trabajo sean investigadas y resueltas de manera apropiada. Todos los procedimientos clínicos descritos en este estudio se realizaron de acuerdo con las normas éticas del comité de investigación institucional y/o nacional y con la Declaración de Helsinki (revisada en 2013). Se obtuvo el consentimiento informado por escrito de los pacientes para la publicación de este artículo y las imágenes acompañantes. La participación humana en el video fue con el permiso del paciente sobre la base de que estaba desidentificado.
Declaración de acceso abierto: Este es un artículo de Acceso Abierto distribuido de acuerdo con la Licencia Internacional Creative Commons Atribución-NoComercial-NoDerivados 4.0 (CC BY-NC-ND 4.0), que permite la replicación y distribución no comercial del artículo con la estricta condición de que no se realicen cambios ni ediciones y se cite correctamente el trabajo original (incluyendo enlaces tanto a la publicación formal a través del DOI relevante como a la licencia). Ver: https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/.
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